Pero nos habíamos quedado en el inicio de nuestras experiencias con las combis. La verdad, es complicado recordar como inició esta tradición. Lo que se es que un día se junto toda la gente y comenzamos a llenar ñapanchas llenas de globos. Bajar esas ñapanchas desde el 4to piso era dificilísimo así que siempre recurrimos a la fuerza de CHEPE, y cuando se encontraba de invitado, de Roquita. Teníamos además un spot: atrás del quisco. Era perfecto pues cuando se asomaba la combi, el quisco nos tapaba y cuando pasaba la bombardeábamos sin que se de cuenta quien era.
Pero las historias más emocionantes en el tema de las combis son las dos siguientes:
La toma del condominio
Un día simplemente decidimos cambiar de spot. Nos fuimos a la esquina del pasaje Isabelita, y cabe recordar que todos estábamos hechos mierda después del primer día de gimnasio. Éramos Yo, Dieguito, Chepe, Piwi, Chula, Josué, y sus patas del cole, entre ellos el principal damnificado de ese día, el gordo Angobaldo. Recordemos que antes de que pase algo, habíamos dicho que algo malo le iba a pasar al gordo.
Todo comenzó cuando Chula decidió apuntar al letrero de la S ese que dice, Callao-Ate y lo rompió. Todo fue risas, hasta que metió retro la combi y se nos apareció al frente. Fue una carrera calle arriba contra la combi. Nosotros adelante, y la combi persiguiéndonos por atrás. Orden de llegada de primero a último (recordar que había gente que no podía correr): Chepe, Chula, Josué, patas de Josué, Dieguito, Yo, y último, Angobaldo. Yo fui el último en entrar al condominio, y con las justas porque la combi justo chapó al gordo. Más salado.
Así que estuvimos un par de horas escondidos en los tejados, moviéndonos de escondite como ratas, con excepción de Dieguito y Folfo sino me equivoco, que los llegó a encontrar la cobradora y los llevó afuera a hacerles pagar. Según testimonio de Dieguito, no tenían salida, estaban encerrados y escuchaban a la cobradora acercarse misma película “El Resplandor” cuando Jack Nicholson venía con el hacha. Así que atinaron a actuar y a ser niñitos tirados en el piso jugando yam kem po. Ni Piwi se la creía ps. Y acá también se inmortalizo la solidaridad del por entonces Chatu (chatumare), osea Chula, que al ser inquilino del condominio pudo meter gente a su casa, pero simplemente nos cerró la puerta en la cara y dejó a sus amigos en manos de cobradores en estado de ira.
Para esto la diversión era ver desde el techo al conductor alucinado el pitbull y a la cobradora misma Agencia Meza, frente a frente con Dieguito, Angobaldo y Folfo. Terminaron delatando al por esos momentos insensible Chula, que para caletearla después de que tocarán su timbre, bajó con el pelo mojado. GRAN cambio. Lo peor es que dijo, “¿Que pasa?”, la cobradora lo miró mal y el… “ah”. Felizmente no hubieron damnificados, solamente la billetera de chula.
La Venganza de la combi
Está es una historia más breve. Resulta que a una de las tantas combis que mojamos tal día, se le dio por tomar venganza. En ese momento no sabíamos que NO debíamos mojar a las que paraban en el jockey, ya que ahí terminaban su ruta y tenían descanso. Error, mojamos a una de esas. Y cuando terminó su ruta, volvió por atrás y bajó la cobradora (que casualidad, siempre son cobradoras las que nos atacan). No mucha gente reaccionó, por lo que nos reventaron todos los globos en los baldes, y a continuación sucedió la escena de los baldazos a Chula, la razón por la cual su dedo aún es una yuca. Mientras, la gente corría, ya algunos a 1 cuadra, y el conductor con pique de choro a punto de chapar a Mosto, este metiéndose al lugar de la hípica donde el viejito de 100 años cuida, e hizo que cierre la puerta diciendo que lo perseguía un ladrón. Después, fui el único tarado que corrió en dirección de la calle, entonces la combi me pudo perseguir normal, y yo corriendo. Cruce la pista, me metí a otra combi que resultó ser cómplice, pero al final terminé salvándome y tomando refugio en el tenis. Para variar, el único damnificado fue Chula. Tiene jale con las cobradoras creemos.
Ahora solo un video para que tengan una idea de lo que significan las combis para nosotros:
http://www.youtube.com/watch?v=KNPJ2BqmQkw
Otras experiencias carnavalescas que tuvimos fueron por ejemplo esas guerras que la línea amarilla de la pista era como límite del territorio para avanzar, y de ahí lanzábamos globos al otro lado de la pista donde estaba el otro equipo, creando un nuevo estilo de deporte un poquito masoquista. Casualidad será que siempre el equipo de Mario y Piwi perdía. Tiene su video, a ver si algún día a Dieguito se le da por achicarlo para ponerlo en algún lugar pues.
Bueno muchachos creo que eso es todo, ya vendremos con más información sobre los sucesos de Punta Sal 2008. ¿Saldrá otro Piwito? ¿Cuantos joncas chupará Trulo? ¿A que criter se agarrará Mosto? ¿Me darán bola o dirán que soy muy chibolo?
